Con información de EFE.
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, alertó que la situación humanitaria en las zonas afectadas de Venezuela se está deteriorando de forma acelerada. Las primeras evaluaciones de los equipos en el terreno confirman una aguda escasez de alimentos, el colapso total de los servicios básicos y un repunte en los riesgos de seguridad.
Según los datos oficiales del organismo internacional, alrededor de 16 mil personas perdieron sus hogares y se han visto obligadas a buscar refugios alternativos. De esta cifra de damnificados, un alarmante 39 por ciento permanece durmiendo a la intemperie en calles y plazas públicas debido a que las escuelas o iglesias no dan abasto.
La portavoz de ACNUR expresó además su profunda preocupación tras reportarse que un 17 por ciento de las comunidades evaluadas identificó la presencia de menores de edad separados de sus familias. Ante este escenario de alta vulnerabilidad, la ONU activó una campaña urgente junto a Caritas para lograr la identificación y pronta reunificación de los niños.
Por su parte, representantes del Programa Mundial de Alimentos advirtieron sobre un severo caos logístico provocado por la entrega desorganizada de ayuda espontánea. El organismo internacional hizo un llamado a centralizar la distribución a través de canales técnicos especializados para garantizar el respeto y la dignidad de los afectados.
