Con información del Diario las Américas.
La Junta Estatal de Educación de Florida aprobó estrictas normas que exigen certificar la ciudadanía estadounidense o presencia legal para ingresar a los colegios públicos y programas de educación de adultos. La medida afecta directamente a 28 instituciones del Sistema de Colegios de Florida, incluyendo centros masivos como el Miami Dade College y los cursos de preparación para el examen de equivalencia GED.
Esta decisión se alinea con la fuerte ofensiva migratoria impulsada por el gobernador Ron DeSantis. Bajo la nueva regulación, los aspirantes deberán presentar documentos migratorios obligatorios antes de matricularse, mientras que los centros educativos de adultos tendrán que implementar sistemas estrictos de verificación escrita para todos sus estudiantes.
La votación no estuvo exenta de polémica, registrando un voto en contra de un miembro de la junta que argumentó que el estado asume competencias exclusivas del gobierno federal. Además, activistas y legisladores locales alertaron que el sistema de colegios podría perder más de 15 millones de dólares anuales en ingresos por concepto de matrículas debido a la exclusión de estudiantes indocumentados.
Las nuevas restricciones entrarán en vigor tras concluir los trámites administrativos, y aún se evalúa si afectarán a los alumnos que ya cursan estudios. En tanto, la atención se traslada ahora al sistema de universidades públicas de Florida, el cual analiza de forma independiente implementar un bloqueo similar para las doce universidades del estado.
