Con información de EFE.
Venezuela afronta este jueves su primer día de luto nacional decretado por las víctimas de los terremotos que sacudieron el norte del país hace una semana. La medida rinde tributo a los fallecidos mientras la nación intenta procesar la magnitud de la peor tragedia de su historia contemporánea, en medio de un colapso generalizado de infraestructuras y servicios.
Los balances oficiales de las autoridades confirman que el número de muertes asciende a 2,295 personas, mientras que los heridos superan los 11,260. El impacto de los sismos consecutivos de magnitud 7.2 y 7.5 ha dejado además una alarmante cifra de desaparecidos y decenas de miles de desplazados que se quedaron sin hogar.
La catástrofe también ha golpeado con fuerza a las comunidades extranjeras residentes, llevando a que el gobierno de España elevara oficialmente a 27 el número de españoles fallecidos. El reporte diplomático detalla que aún permanecen 137 ciudadanos ibéricos desaparecidos y otros 11 localizados bajo las ruinas.
Pese al dolor, la esperanza se mantiene gracias a la incesante llegada de asistencia internacional. Las agencias de ayuda humanitaria advierten que la prioridad inmediata, además de los rescates, es consolidar los canales de distribución para atender las necesidades básicas de millones de damnificados en los refugios temporales.
