Con información de EFE.
El despliegue de tres mil rescatistas internacionales ha permitido salvar con vida a 12 personas bajo las ruinas tras el devastador doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela. El equipo de las Naciones Unidas para la Evaluación y Coordinación de Desastres, conocido como UNDAC, lidera la compleja estrategia logística que agrupa a 53 brigadas de salvamento extranjeras, concentrando sus mayores esfuerzos en el estado de La Guaira.
Los especialistas en el terreno enfrentan un panorama climático extremo debido a temperaturas de 34 grados centígrados y un 80 por ciento de humedad en la costa, condiciones calificadas como altamente adversas para la supervivencia humana. A pesar del clima adverso, un contingente de 100 rescatistas trabaja a contrarreloj en Catia La Mar para evacuar a Hernán Gil, un vigilante atrapado en una garita que se mantiene con vida y en constante comunicación.
Las operaciones entran en una etapa decisiva, pues la ventana de viabilidad técnica para hallar sobrevivientes suele cerrarse por completo a los diez días del desastre. El organismo coordinador informó que los equipos extranjeros iniciarán pronto el retorno a sus países de origen, dando paso a una fase de transición legal y forense liderada por las autoridades locales, mientras el balance oficial ya reporta 2,295 fallecidos y más de 11 mil heridos.
En este contexto de repliegue definitivo, el equipo de rescate de los Países Bajos anunció formalmente la conclusión de su misión en el país sudamericano ante la disminución de probabilidades de hallar vida. Los expertos explicaron que la mayoría de las brigadas suelen retirarse de forma discreta de la zona cero para evitar generar mayor angustia y desesperación entre las familias de las víctimas.
