Con información de El Nuevo Herald.

Venezolanos residentes en el sur de Florida urgieron a la administración Trump a intensificar los esfuerzos para deponer al régimen de Caracas, sosteniendo que la crisis del sismo vuelve impostergable una transición democrática. La catástrofe provocada por los dos terremotos consecutivos ya registra una alarmante cifra de más de 2,200 fallecidos y decenas de miles de desplazados en la región central del país.

Desde la ciudad de Doral, el concejal Rafael Pineyro afirmó de forma contundente que Venezuela jamás podrá recuperarse mientras Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello permanezcan usurpando las funciones de poder. El funcionario local instó a la Casa Blanca a romper la coordinación de socorro con las autoridades interinas y exigió dar un respaldo absoluto a la líder opositora María Corina Machado para acelerar el cambio político.

Por su parte, activistas de las organizaciones civiles AMAVEX y All For Venezuela denunciaron una grave negligencia institucional y retención de suministros médicos en los sótanos de los hospitales. Las voceras comunitarias alertaron que los insumos donados internacionalmente están siendo almacenados de forma inadecuada en lugar de ser distribuidos de manera urgente a los miles de pacientes damnificados.

La tragedia de los derrumbes también provocó separaciones familiares a gran escala, lo que llevó a defensores de la infancia a exigir la implementación de registros biométricos y pruebas de ADN para identificar a los niños perdidos. Las agrupaciones civiles hicieron un llamado desesperado para que la comunidad internacional supervise directamente en el terreno la repartición del auxilio humanitario.