Con información de DW. El aclamado actor neozelandés Sam Neill falleció a los 78 años de edad en la ciudad de Sídney, Australia, provocando un profundo pesar en la industria cinematográfica global. La familia del célebre intérprete oficializó el deceso mediante un emotivo comunicado, detallando que el artista murió rodeado de sus seres queridos en las instalaciones del hospital privado St Vincent’s. Neill, mundialmente recordado por encarnar al carismático paleontólogo Alan Grant en la taquillera película «Parque Jurásico» de 1993, arrastraba un diagnóstico de linfoma no hodgkiniano en estadio tres. Sin embargo, sus allegados precisaron de forma sorpresiva que la muerte fue repentina e inesperada, encontrándose el actor completamente libre de cáncer gracias a un exitoso tratamiento de terapia genética. El primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, rindió un emotivo tributo público calificándolo como uno de los más grandes baluartes de la cultura de su país por exportar sus historias al mundo durante medio siglo. Su homólogo australiano, Anthony Albanese, se sumó a las de condolencias destacando que Neill combatió su enfermedad con la misma dignidad, humor y convicción que caracterizaron sus legendarias interpretaciones. Nacido en Irlanda del Norte en 1947 como Nigel John Dermot, adoptó el nombre de Sam durante su infancia por temor a ser victimizado por sus compañeros de escuela. Su vasta trayectoria artística incluyó apariciones destacadas en producciones masivas de la pantalla chica y el cine como la serie «Peaky Blinders» y los exitosos filmes «La caza del Octubre Rojo» y «El Piano».