Con información de El Nacional.

Miles de ciudadanos venezolanos recurren masivamente a los catorce hospitales de campaña internacionales instalados en el estado costero de La Guaira. Las clínicas móviles de emergencia fueron desplegadas de urgencia tras el devastador doble terremoto ante las severas deficiencias materiales, la escasez crónica de insumos y el colapso estructural de la red sanitaria pública nacional.

Testigos en el terreno, como el residente de 71 años Ramón Gutiérrez, relataron que acuden a estos centros extranjeros debido a que los centros gubernamentales carecen de insumos mínimos. Gutiérrez, quien esperaba ser atendido en el hospital japonés de Caraballeda, denunció que en las instalaciones del Estado los pacientes deben traer sus propias jeringuillas, curitas o ampollas para poder ser atendidos por los médicos.

El equipado centro de salud enviado por Tokio opera con un contingente de 40 profesionales nipones especializados en traumatología, pediatría e infecciones, contando con tecnología avanzada de rayos X. Asimismo, en la localidad de Catia La Mar, otra multitud de damnificados acude al hospital de El Salvador por medicamentos, incluyendo a adultos mayores cuyas pensiones mensuales equivalen a apenas 17 centavos de dólar.

De acuerdo con reportes de la Organización Panamericana de la Salud, los sismos agravaron un sistema mermado por la masiva migración de personal médico en los últimos años. El arribo de brigadas de Estados Unidos, España, Alemania e India ha permitido expandir los servicios de urgencia ante una catástrofe geológica que ya registra oficialmente un saldo trágico de 4,734 muertos y más de 16,700 heridos.