Con información del Diario las Américas.
La alcaldesa Daniella Levine Cava recomendó formalmente suspender las negociaciones con el consorcio integrado por FPL y FCC para la construcción de la nueva planta de conversión de residuos en energía. En un memorando técnico enviado a la Comisión condal, la regidora argumentó que no es prudente firmar acuerdos debido al desmesurado costo preliminar presentado por las empresas contratistas.
De acuerdo con el documento oficial, las corporaciones aliadas estimaron un costo de capital de aproximadamente 3 mil 158 millones de dólares para ejecutar la obra de infraestructura. Esta millonaria cifra supera en más de mil millones de dólares las proyecciones financieras referenciales de la firma consultora AtkinsRéalis, la cual había presupuestado que la edificación de la planta debía oscilar entre los mil 500 y mil 900 millones de dólares.
La administración condal manifestó su preocupación debido a que el consorcio empresarial no ha entregado una propuesta técnica conjunta completa ni un modelo financiero detallado que permita evaluar los riesgos. Asimismo, las dos ubicaciones sugeridas para el incinerador se encuentran fuera del Límite de Desarrollo Urbano de Miami-Dade y contienen humedales protegidos, lo que detonaría serios obstáculos regulatorios y ambientales.
La futura instalación industrial está concebida para sustituir de forma permanente a la antigua planta de procesamiento de residuos de Doral, destruida por un incendio masivo el 12 de febrero de 2023. La Comisión de Miami-Dade tendrá ahora la última palabra para decidir si continúa buscando un acuerdo mediante la vía de la contratación directa o si opta por convocar a una licitación pública competitiva para abaratar los costos.
