Con información de DW.
La administración estadounidense alcanzó un acuerdo con Arabia Saudita para desarrollar un programa nuclear civil en el reino árabe. El entendimiento contempla la posibilidad de abrir la puerta al enriquecimiento de uranio, en un esfuerzo por consolidar la alianza geoestratégica en el Golfo Pérsico.
El pacto comercial y tecnológico se produce en un escenario de alta tensión regional provocado por la reanudación del conflicto armado entre Estados Unidos e Irán. Arabia Saudita figura como el único aliado clave en la zona que no ha sido objeto de ataques directos por parte de las fuerzas iraníes en semanas recientes.
No obstante, la monarquía saudita ha enfrentado agresiones con proyectiles lanzados por los rebeldes hutíes desde Yemen, lo que derivó en un bloqueo marítimo que complica aún más el tránsito en el estrecho de Ormuz. La escalada de hostilidades ha llevado al Pentágono a reforzar el apoyo militar a sus socios árabes.
En el marco de esta cooperación defensiva, Estados Unidos aprobó recientemente la venta de cohetes de alta precisión por un monto de 2.000 millones de dólares. La Casa Blanca sostendrá reuniones bilaterales para formalizar el acuerdo nuclear y fortalecer la seguridad en la región.
