Con información de DW.
Una coalición de organizaciones opositoras de Nicaragua solicitó a la OEA, la ONU y la Unión Europea desconocer la consolidación de una dictadura permanente sin elecciones. La declaración conjunta alerta sobre los riesgos para la seguridad regional y el incremento del flujo migratorio.
El pronunciamiento surge tras las declaraciones de Daniel Ortega, quien anunció la abolición de futuros comicios presidenciales para impedir el acceso de la oposición al poder. La coalición opositora instó a activar de inmediato la Carta Democrática Interamericana frente a la ruptura constitucional.
Foros internacionales como el Grupo de Puebla y cancillerías del continente condenaron categóricamente la postura del régimen nicaragüense. Señalaron que la soberanía popular y el derecho al voto no pueden ser suprimidos de forma unilateral por ninguna fuerza política.
Los dirigentes en el exilio advirtieron que la normalización del régimen profundizará la crisis humanitaria y la persecución interna. Reclamaron acciones diplomáticas firmes para restablecer las garantías democráticas en la nación centroamericana.
