Con información de DW.

Un tribunal penal de la ciudad de Damasco condenó a la pena de muerte en ausencia al exdictador sirio Bashar al Asad tras hallarlo culpable de crímenes de lesa humanidad. La histórica sentencia representa el primer fallo judicial público contra el antiguo mandatario desde su derrocamiento en diciembre de 2024.

El magistrado del caso declaró que Al Asad fue el máximo responsable en la toma de decisiones estatales que derivaron en asesinatos premeditados, torturas y detenciones arbitrarias contra miles de civiles. La resolución condenó a la misma pena a otros ocho altos mandos del antiguo régimen, incluido su hermano Maher al Asad.

La sentencia fue leída durante el juzgamiento presencial de Atef Najib, exjefe de Seguridad Política en Deraa, quien permanece bajo custodia tras su captura en 2025. El tribunal responsabilizó a Najib de ordenar la detención y tortura de niños manifestantes en 2011, hecho que detonó la guerra civil siria.

A la audiencia judicial asistieron representantes de organismos internacionales de derechos humanos y familiares de las víctimas de la represión armada. El dictamen marca el inicio formal de las acciones de la comisión de justicia transicional creada en Siria para juzgar las violaciones sistemáticas a los derechos humanos.