Con información del Diario las Américas.
La administración estadounidense clasificó a Cuba en la categoría ‘Prioridad 1’ del Marco Nacional de Prioridades de Inteligencia. La decisión ubica a la isla caribeña en el mismo nivel de atención geopolítica que ocupan naciones como China, Rusia e Irán.
Reportes de inteligencia revelan que la CIA incrementó su personal especializado y recursos cibernéticos en territorio cubano. El despliegue busca evaluar la estabilidad interna de la cúpula gobernante y analizar posibles escenarios de transición política.
Expertos en seguridad señalan que la estrategia combina el monitoreo de comunicaciones electrónicas con la captación de informantes clave. La recolección de datos apunta a identificar disputas de sucesión, capacidades militares de las Fuerzas Armadas y movimientos financieros del régimen.
Desde La Habana, autoridades oficiales acusaron a Washington de promover acciones de espionaje, subversión y desestabilización interna. El incremento de la presión ocurre en medio de una severa crisis socioeconómica marcada por apagones y escasez generalizada en la isla.
