Con información de EFE.
El gobierno de Estados Unidos ha puesto en marcha la operación ‘Paria Económico’, una intensa estrategia diseñada para cortar de raíz todas las fuentes de ingresos de Irán, a casi seis meses de haber estallado el conflicto armado con la República Islámica.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió firmemente en rueda de prensa que «nadie está exento» de sufrir sanciones si hace negocios con el régimen iraní. La operación apunta a cinco áreas vitales que Teherán utiliza para evadir bloqueos: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo.
Las autoridades estadounidenses ya han identificado las redes utilizadas para el contrabando y anunciaron nuevas sanciones a más de sesenta entidades y buques a nivel mundial. Washington dejó claro que actuará unilateralmente si el resto de las naciones no aplican acciones concretas de inmediato.
Por su parte, el gobierno iraní ha respondido amenazando con considerar como «enemigo» a cualquier país que se sume a este cerco económico, en medio de un estricto bloqueo naval que la Marina estadounidense mantiene frente a las costas del país persa.
