Con información del Diario las Américas.
El estado de Florida tiene programado ejecutar este martes mediante inyección letal a Harold Gene Lucas, uno de los reos que ha pasado más tiempo encerrado en el corredor de la muerte a nivel nacional. A sus 74 años de edad, el condenado decidió abandonar voluntariamente cualquier apelación judicial restante para intentar detener el cumplimiento de su pena máxima.
Lucas lleva casi medio siglo tras las rejas tras ser hallado culpable del asesinato a sangre fría de una adolescente de 16 años, crimen perpetrado en 1976 en la localidad de Bonita Springs. Los desgarradores informes del caso detallan que el criminal emboscó a la joven dentro de su propia casa disparándole con un rifle, hiriendo de gravedad a otros dos menores que la acompañaban.
El recluso, que recibió hasta cinco sentencias de muerte a lo largo de las décadas debido a repeticiones y tecnicismos procesales, solicitó recientemente a un juez que cerrara todas las vías de impugnación, argumentando que estaba cansado de esperar. El gobernador Ron DeSantis firmó su orden de ejecución a finales de julio, convirtiéndola en la decimocuarta pena capital que se aplica en Florida durante 2026.
Aunque la Conferencia de Obispos Católicos suplicó clemencia de última hora para conmutar la pena por cadena perpetua, las autoridades no han anunciado ninguna suspensión del procedimiento letal. De llevarse a cabo hoy, Florida mantendrá un acelerado récord de ejecuciones tras haber registrado 19 el año pasado, el número histórico más alto desde la reinstauración del castigo capital.
