Con información del Diario las Américas.

Desde la isla de Cuba, reportes extraoficiales y fuentes confidenciales indican que el general Raúl Castro se encuentra en estado crítico, manteniéndose conectado a sofisticados equipos de soporte vital. A sus 95 años, el hermano menor del fallecido Fidel Castro habría sufrido un severo accidente cerebrovascular, lo que ha desatado fuertes rumores sobre su inminente deceso en La Habana.

El expresidente cubano, quien cedió la jefatura formal del Estado en 2018, ya padecía un largo historial médico que incluye cáncer de esófago y una fuerte cirrosis hepática. A pesar de su apartamiento de los reflectores públicos, los analistas políticos aseguran que Castro y sus familiares más cercanos mantenían el control absoluto de la economía y las fuerzas armadas a través de poderosos conglomerados militares.

Raúl Castro emerge en la historia contemporánea como el segundo hombre al mando de la revolución cubana y el líder que comandó con mano de hierro las fuerzas de seguridad del régimen por más de cinco décadas. Recientemente, la justicia en Miami lo declaró culpable formalmente por ordenar el letal derribo de las avionetas de la organización Hermanos al Rescate, en un crimen de Estado ocurrido hace 30 años.

La inminente desaparición física de la última gran figura histórica de la dictadura caribeña podría desatar una feroz guerra de poderes internos entre las distintas facciones de La Habana, advierten los expertos. Ante este delicado escenario de transición, las miradas internacionales apuntan al nieto de Castro, Raúl Guillermo Rodríguez, quien lidera su escolta personal y custodia los intereses del clan familiar.