Con información de Telemundo 51.

La dirigencia opositora venezolana rechazó categóricamente las recientes declaraciones de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien atribuyó las masivas fallas eléctricas del país a un supuesto sabotaje terrorista. Los líderes antichavistas denunciaron que esta excusa es un burdo intento por ocultar el colapso total generado por la corrupción y la falta de mantenimiento.

El dirigente Juan Pablo Guanipa exigió al régimen abandonar el «cinismo» y asumir de una vez por todas su responsabilidad tras casi tres décadas de ineficiencia. Guanipa aseguró que las autoridades chavistas destruyeron por completo el sistema eléctrico nacional y se robaron miles de millones de dólares que debían garantizar un servicio de calidad para la población.

Por su parte, el excandidato presidencial Henrique Capriles cuestionó duramente la repetitiva narrativa oficialista, señalando que los venezolanos padecen «cortes eléctricos inhumanos» a diario. Capriles exigió la presentación de un plan real, con fechas de ejecución e inversiones claras, para rescatar un sector vital que mantiene a oscuras al interior del país.

El gobierno chavista argumenta públicamente que grupos extremistas manipulan y sabotean las termoeléctricas en protesta por los recientes acuerdos petroleros firmados con Estados Unidos. A pesar de estas acusaciones, el Ejecutivo ha comenzado a suscribir millonarios convenios con empresas multinacionales como GE Vernova y Siemens para intentar recuperar la colapsada infraestructura eléctrica de la nación.