Con información de Infobae.
El presidente de Petróleos de Venezuela, Héctor Obregón, confirmó que el polémico acuerdo petrolero firmado con Estados Unidos es de carácter tripartito y podrá renovarse en el tiempo. Aunque el documento inicial estipula 25 años, el alto funcionario aseguró que las prórrogas de mutuo acuerdo podrían extender la alianza hasta por un siglo.
El directivo de la estatal defendió la participación directa de Washington en el esquema, revelando que el gobierno estadounidense posee el 35% de las acciones de la empresa matriz contratista, NABEP. Obregón calificó la alianza como un pacto donde «ambas naciones ganan», apostando a que la explotación del crudo siga siendo la principal fuente de ingresos del país.
Durante una entrevista radial, Obregón también defendió al empresario venezolano Alejandro Betancourt, propietario de NABEP, minimizando las antiguas investigaciones por lavado de dinero en su contra. Según las proyecciones oficiales, este gigantesco convenio aspira reactivar 17 campos y catapultar la deprimida producción nacional a 1,5 millones de barriles diarios.
No obstante, la falta de transparencia sobre los cronogramas de inversión y los plazos de ejecución mantiene a los analistas a la expectativa. Mientras el gobierno celebra la llegada de capitales bajo la nueva ley de hidrocarburos, la industria local sigue produciendo apenas una tercera parte de la capacidad que registraba hace dos décadas.
