Con información de Infobae.
Los precios internacionales del crudo superaron la temida barrera de los 100 dólares por barril en medio del pánico de los inversores, desatando una fuerte ola de preocupación que amenaza con volver a disparar la inflación a nivel mundial.
Este dramático encarecimiento energético es el resultado directo de la peligrosa escalada bélica entre Estados Unidos e Irán, que ya acumula meses de extrema tensión y recientes bombardeos a embarcaciones comerciales en el estratégico estrecho de Ormuz.
La destrucción confirmada de múltiples buques petroleros y las amenazas cruzadas han puesto en jaque el suministro logístico de hidrocarburos, obligando a las navieras internacionales a paralizar sus envíos o buscar rutas sumamente costosas para evitar la zona de conflicto.
Wall Street observa con temor este repunte histórico que pondrá contra las cuerdas a la Reserva Federal y al Banco Central Europeo, entidades que podrían verse forzadas a subir nuevamente las tasas de interés para contener el inminente aumento en los costos de los productos básicos.
