Con información de EFE.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, proyectó una «época dorada» para las relaciones entre Washington y Bogotá tras celebrar su primer encuentro oficial con el recién investido presidente colombiano, Abelardo de la Espriella.

La cumbre diplomática en Barranquilla sirvió para sellar un pacto histórico de reconstrucción tras el mortífero sismo de agosto, comprometiendo la asistencia financiera de Estados Unidos para aliviar el pesado déficit fiscal que asfixia la economía colombiana.

Ambas naciones aprovecharon para firmar estratégicos memorandos de entendimiento enfocados en el desarrollo de energía nuclear civil y la explotación de minerales críticos, un movimiento clave de la administración Trump para frenar la expansión comercial de China en la región.

Por su parte, el mandatario colombiano ratificó su férrea alianza al permitir operaciones militares conjuntas contra el narcotráfico, garantizando además una máxima cooperación fronteriza para vigilar de cerca la estabilidad política y de seguridad en Venezuela.