Con información de El Nuevo Herald.
Los Marlins de Miami sufrieron una dolorosa e increíble derrota de 15 a 14 frente a los Mets de Nueva York, tras haber completado un milagroso regreso en la pizarra. El dramático choque en el loanDepot Park resultó en una fatal barrida de tres juegos que aleja cada vez más a los peces de los ansiados playoffs.
A pesar de caer en un temprano y abrumador agujero de ocho carreras, la inspirada ofensiva de Miami batalló hasta empatar espectacularmente el juego a ocho rayitas. Sin embargo, la euforia local duró muy poco, ya que el inestable relevo miamense colapsó de inmediato en el séptimo episodio, permitiendo un racimo de seis anotaciones.
El castigo más irónico de la noche llegó de la mano de Christopher Morel, el dominicano que recientemente fue dejado en libertad por los propios Marlins. El pelotero se vistió de verdugo usando su nuevo uniforme neoyorquino, conectando un demoledor cuadrangular y empujando tres carreras vitales que silenciaron el estadio.
Esta amarga barrida rompe el equilibrio de la serie particular y hunde el récord de Miami a 72-75 en un tramo de vida o muerte de la temporada. A pesar del enorme esfuerzo y de los 20 imparables conectados por la alineación, las oportunidades desperdiciadas y el desastroso picheo de relevo apagaron las esperanzas en casa.
