Con información del Diario las Américas

La poderosa asociación Florida Realtors inyectó 10 millones de dólares al comité político de la Enmienda 3, convirtiéndose en el mayor impulso financiero de la campaña. Esta millonaria donación busca promover en las urnas una agresiva reducción en los impuestos a la propiedad residencial y comercial.

La ambiciosa propuesta pretende triplicar la exención de impuestos para la vivienda principal, elevándola hasta los 150.000 dólares en su primer año de vigencia. Además, limitaría drásticamente el porcentaje de aumento anual permitido para el cobro de impuestos en locales comerciales, alquileres y segundas residencias.

Los detractores de la medida advierten que estos enormes recortes fiscales asfixiarían financieramente los servicios locales y de emergencia, restando miles de millones de dólares a departamentos de policía, bomberos y bibliotecas públicas. Varios alcaldes del sur de la Florida están pidiendo a gritos votar en contra del referendo.

A pesar de las críticas gubernamentales, el gobernador Ron DeSantis y los gremios inmobiliarios defienden a capa y espada la enmienda como un alivio imperativo para la clase trabajadora. La encarnizada batalla por esta rebaja tributaria dominará las pautas publicitarias de cara a las elecciones generales de noviembre.