Con información de El Nuevo Herald.

El gobierno de Estados Unidos propuso a Cuba un ambicioso acuerdo energético para suministrarle petróleo e inversiones a cambio de la salida del presidente Miguel Díaz-Canel y la privatización de la estatal Cupet, según reveló el diario Miami Herald.

La oferta fue presentada directamente por emisarios estadounidenses a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, en momentos de máxima asfixia económica para la isla tras la caída de sus aliados en Venezuela y las amenazas de sanciones a terceros proveedores.

El plan contemplaba que inversores estadounidenses tomaran el control del sector petrolero cubano, aunque las negociaciones finalmente fracasaron debido a la desconfianza del régimen y complejas disputas legales sobre propiedades confiscadas.

Esta jugada diplomática de la administración Trump guarda notables paralelismos con los recientes acuerdos petroleros alcanzados por Washington en Venezuela, buscando redefinir drásticamente la influencia energética en el Caribe.