Con información del Nuevo Herald.
Un nuevo informe presentado por legisladores demócratas del Comité de Supervisión de la Cámara revela condiciones alarmantes de hacinamiento y abusos en las instalaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Miramar, Florida.
El documento detalla que el centro llegó a albergar a 342 personas pese a tener una capacidad máxima de 50, obligando a los detenidos a dormir en el suelo, encadenados por horas y utilizando baños portátiles completamente desbordados.
Legisladores federales como Maxwell Frost exigieron una investigación exhaustiva inmediata, calificando el sistema de detención bajo la administración Trump como un castigo innecesario que viola la dignidad humana básica.
Las revelaciones se suman a los informes críticos publicados recientemente sobre otros centros en el estado, evidenciando una crisis humanitaria y operativa en la gestión de las deportaciones masivas.
