Con información de Telemundo 51.

Habitantes y comerciantes de Doral denunciaron que la ciudad se ha transformado en un «pueblo fantasma», afectada profundamente por las crecientes redadas del ICE durante el segundo mandato de Trump.

A pesar de que la localidad cuenta con una gran mayoría de residentes de origen venezolano, la firma del acuerdo 287(g) por parte de la alcaldesa Christi Fraga ha permitido la cooperación policial local.

Propietarios de negocios locales reportan una drástica disminución de clientes y locales vacíos, señalando que los residentes tienen terror de salir a las calles o enviar sus hijos a la escuela.

Líderes comunitarios expresaron un profundo sentimiento de traición y decepción, especialmente tras la eliminación de protecciones como el TPS y el parole humanitario.

La crisis migratoria y económica local continúa generando indignación entre las familias afectadas, quienes exigen a los funcionarios municipales una respuesta urgente.