Con información de EFE.
El gobierno de Estados Unidos implementó una prohibición total a la importación de determinados productos canadienses, intensificando de manera notable la disputa comercial bilateral.
La medida presidencial afecta directamente a bebidas alcohólicas como cerveza, vino, whisky, vodka y ron, así como a derivados lácteos y motocicletas de alto cilindraje.
Washington justificó la sanción económica argumentando prácticas comerciales discriminatorias por parte de Ottawa y respuestas arancelarias previas aplicadas a productos estadounidenses.
Los fabricantes de vehículos y productores de bebidas en Canadá enfrentan restricciones severas, aunque analistas económicos prevén un impacto limitado en la macroeconomía nacional.
Esta nueva barrera comercial refleja la persistente tensión arancelaria impulsada por la actual administración estadounidense en sus relaciones con sus principales socios.
