Con información de EFE.
A pesar del contundente revés electoral sufrido por el Partido Republicano, la administración federal ratificó que las deportaciones de migrantes continuarán sin pausa en todo el país.
El anuncio fue realizado oficialmente por el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, quien reafirmó mediante redes sociales la firmeza de la ofensiva migratoria.
Los datos recientes del Instituto de Política Migratoria indican que se han superado las 980.000 deportaciones desde enero de 2025 hasta mediados de 2026.
Los informes estadísticos detallan además que una gran mayoría de los expulsados carecía de antecedentes penales, enfocando los operativos en la situación administrativa irregular.
Por su parte, las encuestas a pie de urna revelaron que, aunque la economía dominó las preocupaciones, la política migratoria mantuvo profundas divisiones según los sectores demográficos.
De este modo, el Ejecutivo demuestra su determinación de mantener las directrices fronterizas, desafiando las tendencias políticas adversas registradas en los recientes comicios de medio mandato.
