Con información de El Nuevo Herald.
La supervisora de elecciones de Miami-Dade, Alina García, rechazó tajantemente las exigencias de apartarse de la junta de escrutinio en la disputada contienda por el Distrito Congresional 27.
La solicitud fue interpuesta por la campaña del candidato demócrata Eliott Rodríguez, argumentando posibles conflictos de interés y cuestionando declaraciones previas de la funcionaria.
La controversia surge en medio de un escenario sumamente reñido donde la congresista republicana María Elvira Salazar mantiene una ajustada ventaja del 0,47% sobre su rival.
Dicho margen porcentual, al situarse por debajo del límite legal del 0,5%, activa automáticamente los protocolos para un recuento oficial de los sufragios emitidos.
Por su parte, la oficina de la supervisora ratificó que García continuará cumpliendo sus funciones institucionales, desestimando los señalamientos de la oposición sobre la imparcialidad del proceso.
Ante los cuestionamientos, Salazar defendió su ventaja y criticó duramente las acciones legales de su contendiente, exigiendo respeto a las autoridades electorales y confianza pública en los resultados.
