Con información de DW.
Los líderes republicanos en el Congreso de Estados Unidos anunciaron este miércoles un acuerdo decisivo para finalizar el cierre parcial del gobierno, una parálisis que había generado una crisis operativa en las terminales aéreas del país.
El pacto restablecería de inmediato la financiación para la mayor parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), permitiendo que miles de agentes federales vuelvan a recibir sus salarios tras semanas de incertidumbre.
La parálisis presupuestaria, que se extendía desde mediados de febrero, obligó a los inspectores de seguridad de los aeropuertos a trabajar sin paga, lo que derivó en filas de espera de varias horas y una cobertura mediática crítica a nivel nacional.
Este acuerdo busca aliviar la presión sobre la infraestructura de transporte y calmar el descontento ciudadano provocado por el deterioro de los servicios públicos esenciales durante la disputa legislativa.
El consenso alcanzado entre la Cámara de Representantes y el Senado separa el gasto general del DHS de los fondos destinados a la policía migratoria (ICE), que ha sido el principal punto de fricción entre las facciones políticas. Con esta maniobra, el grueso del departamento queda financiado hasta el final del año fiscal, mientras que las agencias de control de aduanas e inmigración dependerán temporalmente de presupuestos aprobados el año anterior.
Este cambio de postura por parte de los legisladores republicanos de la Cámara se produjo tras la presión directa del Ejecutivo para normalizar la situación administrativa del país. El acuerdo representa un alivio para la economía doméstica, permitiendo que la administración centralice sus recursos y atención en la agenda de política exterior y los conflictos activos en Oriente Medio.

