Con información de EFE.
El autor de un ataque realizado en la víspera en Boulder, en el estado de Colorado, que hirió a doce personas que participaban en un acto para pedir la liberación de rehenes de Hamás ha sido acusado este lunes formalmente de un delito de odio.
Las autoridades indicaron que Mohamed Sabry Soliman de 45 años, está acusado de un «delito de odio que involucra raza, religión u origen nacional, real o percibido», según los cargos presentados.
Soliman está detenido bajo fianza de 10.000.000 de dólares en una cárcel del condado de Boulder, según ha informado la cadena televisiva ABC, tras emplear el domingo un lanzallamas casero para arremeter contra un grupo de personas reunidas en una actividad pacífica de solidaridad con los rehenes que aún permanecen en la Franja de Gaza.
Aunque no se han ofrecido muchos datos sobre el presunto autor, la subsecretaria de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, ha asegurado que el hombre tiene nacionalidad egipcia, entró en EE.UU. en agosto de 2022 con un visado de turista que expiró hace más de dos años.
Mientras que el fiscal federal J. Bishop Grewell indicó que el autor del ataque incendiario en Boulder encara la posibilidad de acabar en prisión de por vida.
«Mi oficina ha acusado a Mohamed Sabry Soliman, de 45 años, de la comisión de un delito de odio», explicó Bishop Grewell, que apuntó que «cuando ese delito incluye intento de asesinato, la pena federal máxima legal es cadena perpetua».
El fiscal aseguró que Soliman «había planeado este ataque durante un año y actuó porque odiaba lo que llamaba el grupo sionista».
«Cuando fue entrevistado sobre el ataque, dijo que quería que todos murieran», añadió.
Según explicó Bishop Grewell, al ser interrogado Soliman no mostró arrepentimiento, dijo «que lo volvería a hacer» y contó que había intentado comprar un arma de fuego, pero que recurrió a los cócteles molotov al no poder adquirirla por no tener la ciudadanía estadounidense.
Las autoridades elevaron hoy el número de víctimas de ocho a 12 a causa del ataque, que mantiene a dos personas aún hospitalizadas por sus heridas, y el fiscal del distrito en Boulder, Michael Dougherty, contó que la policía halló que Soliman tenía a su disposición otros 16 cócteleles molotov sin usar, lo cual, indicó, «habla por sí solo».

