Con información de Noticias Telemundo

En una maniobra de presión diplomática y seguridad nacional, el Departamento de Estado de los Estados Unidos procedió a cancelar las tarjetas de residencia permanente y visados de al menos cuatro ciudadanos iraníes vinculados a la cúpula gubernamental de Teherán.

El secretario de Estado, Marco Rubio, fundamentó la decisión señalando que los individuos afectados ya no cumplen con los requisitos legales para mantener su estatus en el país. Esta medida es una extensión de las políticas de restricción aplicadas recientemente contra funcionarios y diplomáticos de la misión iraní ante las Naciones Unidas.

Entre las acciones más destacadas se encuentra el arresto de Hamideh Soleimani Afshar y su hija, quienes fueron detenidas por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Los Ángeles.

Según el informe oficial, ambas mujeres mantenían un estilo de vida de alta gama en territorio estadounidense mientras manifestaban abiertamente su respaldo a posturas hostiles contra Washington. Marco Rubio enfatizó que el país no servirá de refugio para extranjeros que defiendan regímenes señalados por actividades terroristas o propaganda antiestadounidense.

Por su parte, el gobierno de Irán ha rechazado categóricamente las acusaciones y los supuestos lazos familiares citados por la Casa Blanca. Portavoces de la familia del fallecido general Qassem Soleimani aseguraron que las detenidas no tienen ningún vínculo de parentesco con el mártir y que ningún miembro de su familia reside actualmente en los Estados Unidos. Calificaron el operativo como una estrategia de desinformación por parte de la administración Trump para desviar la atención de sus reveses políticos frente al pueblo iraní.

La purga migratoria también alcanzó a Fatemeh Ardeshir-Larijani, académica e hija de un exasesor de seguridad nacional iraní, cuyo visado fue cancelado junto al de su esposo.

El Departamento de Estado reafirmó que estas expulsiones y revocaciones son independientes de las protestas internas en Irán y responden a una revisión de seguridad estricta.