Con información de Infobae
Christian Madsen, un oficial con más de una década de servicio en la División de Apoyo a Patrullas de Jacksonville, enfrenta graves cargos de malversación y fraude organizado.
Se le acusa de haber facturado ilegalmente más de 14,000 dólares por concepto de horas extraordinarias que nunca trabajó, una irregularidad detectada tras una exhaustiva auditoría interna del departamento.
La investigación reveló un conflicto de interés personal, ya que Madsen mantenía una relación sentimental con su jefa directa, Jaime Eason. Según los registros, muchas de las horas que el agente reportó como jornada laboral coincidían con visitas personales a la residencia de Eason. Ante el escándalo, la funcionaria presentó su renuncia, aunque el Sheriff TK Waters aclaró que no hay pruebas de que ella autorizara conscientemente los pagos.
El Sheriff Waters expresó su profunda decepción ante los medios, subrayando que la integridad de la institución es innegociable. «Nadie está por encima de la ley», afirmó al confirmar que Madsen fue suspendido de sus funciones y liberado bajo fianza mientras avanza el proceso penal. De ser declarado culpable, el oficial podría enfrentar hasta cinco años de cárcel por cada cargo imputado.

