Con información de DW.
La Secretaría de Salud de México ha reportado tres nuevos fallecimientos vinculados al brote de sarampión que afecta al país desde el año pasado, situando la cifra total de víctimas en 31 hasta mediados de febrero de 2026.
Según el informe epidemiológico más reciente, solo en la última semana se detectaron 12 casos sospechosos adicionales. Desde el inicio de esta emergencia sanitaria, los contagios confirmados ya superan los 9.850 casos a nivel nacional.
Las estadísticas oficiales revelan que la población infantil es la más vulnerable ante la propagación del virus. El grupo de niños entre 1 y 4 años encabeza la lista de afectados con más de 1.400 contagios, seguido de cerca por el sector de 5 a 9 años.
No obstante, la tasa de incidencia más crítica se registra en los lactantes menores de un año, quienes presentan una frecuencia de más de 54 casos por cada 100.000 habitantes.
Geográficamente, los decesos más recientes se localizaron en los estados de Michoacán, Jalisco, Durango y Tlaxcala. Ante este panorama, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el sistema de salud pública dispone de suministros suficientes para garantizar la inmunización de la ciudadanía. La mandataria destacó que el esfuerzo de vacunación ha sido masivo, logrando aplicar casi 1,7 millones de dosis en apenas una semana de febrero.
A la fecha, el gobierno mexicano ha administrado un total de 16 millones de vacunas para frenar la expansión de la enfermedad. Las autoridades sanitarias instan a los padres y representantes a completar los esquemas de vacunación de los menores, especialmente en zonas de alta densidad poblacional como Jalisco, donde el incremento de casos ha sido más notable. La vigilancia epidemiológica se mantendrá activa para contener nuevos focos de infección.

