Con información del Diario las Américas.
Las autoridades sanitarias de Florida han detectado un incremento atípico de Chikungunya en el condado de Miami-Dade, contabilizando 63 casos durante el mes de enero.
Los expertos vinculan este brote con el flujo de viajeros provenientes de Cuba tras las festividades decembrinas, donde existe una compleja crisis epidemiológica. Esta cifra destaca frente a los bajos reportes en condados vecinos, confirmando que el foco está estrechamente ligado a los desplazamientos internacionales hacia la isla.
Desde el punto de vista clínico, el brote se identifica por síntomas específicos como la inflamación articular severa, que diferencia al virus de una gripe común. Aunque la carga viral ingresada es alta, el riesgo de que la enfermedad se propague de forma local en Florida se considera bajo debido al uso generalizado de aire acondicionado y al control de vectores en las viviendas estadounidenses. Estas infraestructuras actúan como barreras físicas que interrumpen el ciclo de transmisión del mosquito a los residentes.
El virus, caracterizado por causar dolores crónicos que pueden persistir durante meses, requiere una atención centrada en la prevención y el manejo de la inflamación.
Médicos especialistas recomiendan a la población evitar la exposición a picaduras de mosquitos y mantener hábitos de vida saludables para fortalecer el sistema inmune. La principal herramienta de control sigue siendo la eliminación del vector, ya que, sin la presencia del mosquito, no es posible la propagación de esta patología.

