Con información de DW.
La vida de la activista iraní y Premio Nobel de la Paz 2023, Narges Mohammadi, corre un grave peligro tras haber sufrido un presunto infarto a principios de este mes. Sus seguidores denunciaron este martes que la activista de 53 años se encuentra en un estado de salud «extremadamente precario» debido a la falta de atención médica especializada dentro de la prisión en el norte de Irán donde permanece recluida.
Según el reporte de su equipo legal, Mohammadi fue hallada inconsciente el pasado 24 de marzo con síntomas compatibles con un ataque cardíaco. A pesar de la gravedad de su cuadro clínico, solo recibió una revisión básica en la enfermería del centro penitenciario.
Sus allegados la describen actualmente como muy debilitada, pálida y con una pérdida de peso alarmante tras meses de incomunicación casi total con su familia.
La situación de la laureada se ha visto agravada por el contexto bélico en la región, derivado del conflicto de Irán contra Estados Unidos e Israel. Mohammadi, quien ha dedicado más de 25 años al activismo contra la pena de muerte y el velo obligatorio, fue detenida por última vez en diciembre de 2025 y recientemente recibió nuevas condenas que suman siete años y medio de prisión por supuesta propaganda contra el sistema islámico.
La comunidad internacional y organizaciones de derechos humanos han intensificado sus llamados para la liberación inmediata de la Nobel, quien incluso realizó una huelga de hambre para protestar por sus condiciones de reclusión. Sus partidarios advierten que, sin un traslado urgente a un hospital para recibir tratamiento adecuado, el desenlace podría ser fatal para una de las voces más influyentes del activismo global.

