Con información del Diario las Américas.
La alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, presentó un macro presupuesto de 14 mil 261 millones de dólares para el año fiscal 2026-2027. A pesar de registrar un incremento de mil millones de dólares en comparación con el ejercicio anterior debido al azote de la inflación y mayores costos operativos, el plan financiero incluye una agresiva estrategia de austeridad para el sur de Florida.
La propuesta del ejecutivo condal contempla el recorte de 79 millones de dólares en gastos departamentales y la eliminación definitiva de más de 400 puestos vacantes en la nómina pública. La alcaldesa defendió la medida asegurando que el plan mantiene completamente estable la tasa impositiva del amillaramiento para proteger el bolsillo de los contribuyentes, implementando mayores controles en el pago de horas extras.
El sistema de transporte público de la región sufrirá los impactos y tijerazos más visibles de este presupuesto de «vacas flacas». El plan estipula eliminar o reducir la frecuencia de 12 rutas estratégicas de autobuses, recortar los horarios de servicio temprano en 44 rutas metropolitanas y suspender los recorridos nocturnos en otras 38 rutas comerciales, una decisión que la alcaldesa catalogó como dolorosa debido al tráfico crónico de la ciudad.
El debate presupuestario ante la Comisión condal entra en una etapa compleja de cara a su aprobación final antes del 1 de octubre. La administración alertó que si en noviembre los electores aprueban el referendo estatal para reducir el impuesto a la propiedad, los ingresos locales caerían en 386 millones de dólares, lo que obligaría a aplicar recortes drásticos en los cuerpos de bomberos, parques y bibliotecas públicas el próximo año.
