Con información de Diario las Americas.
La alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, encabezó una enérgica campaña pública instando a los floridanos a votar «no» a la Enmienda 3, advirtiendo que esta polémica propuesta de reducción de impuestos a la propiedad pondría en grave riesgo la prestación de servicios públicos esenciales en el condado.
Acompañada de líderes locales y organizaciones comunitarias, Levine Cava aclaró que no se opone a brindar alivio económico a las familias, pero advirtió que la medida carece de una fuente de financiamiento alternativa. La enmienda propone elevar drásticamente la exención de vivienda principal, de $50.000 hasta $250.000 para el año 2028.
Durante el evento, autoridades locales detallaron que esta agresiva rebaja provocaría un gigantesco déficit multimillonario en los presupuestos municipales. Señalaron que el recorte forzaría inevitables despidos y mermaría drásticamente el presupuesto para policías, bomberos, mantenimiento de carreteras, bibliotecas y refugios ante huracanes.
Los funcionarios argumentaron firmemente que, para subsanar el enorme hueco financiero, las ciudades se verían obligadas a aumentar otras tarifas locales o crear nuevos impuestos comerciales, cuyos costos adicionales terminarían asfixiando severamente a los pequeños negocios locales y a las familias que viven en condición de alquiler.
