Con información Telemundo 51.
Un potente terremoto de magnitud 7.7 sacudió el norte de Japón este lunes, activando alertas de tsunami y un aviso oficial sobre el riesgo elevado de un «megaterremoto» en la región costera.
La Agencia Meteorológica de Japón advirtió que la probabilidad de un evento sísmico de gran escala ha aumentado al 1%, diez veces más de lo habitual. El sismo tuvo su epicentro frente a la costa de Sanriku a una profundidad de 19 kilómetros.
Las autoridades instaron a los residentes de 182 localidades en el noreste del país a revisar sus rutas de evacuación y suministros de emergencia, aunque aclararon que no se trata de una predicción exacta.
La primera ministra, Sanae Takaichi, pidió calma pero máxima preparación para actuar de inmediato ante un posible desastre. Como medida de precaución, el servicio de trenes bala Shinkansen fue suspendido temporalmente, dejando a miles de pasajeros a la espera en las estaciones.
En el puerto de Kuji se detectó un tsunami de aproximadamente 2.6 pies (80 cm) poco después del temblor, aunque el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico informó posteriormente que la amenaza inmediata había pasado. La Autoridad de Regulación Nuclear confirmó que las plantas nucleares de la zona, incluyendo las instalaciones cercanas a Fukushima, no reportaron anomalías ni daños estructurales tras el movimiento telúrico.
Este evento revive el trauma del desastre de marzo de 2011, cuando un sismo de 9.0 y un tsunami devastador cobraron más de 22,000 vidas. En esta ocasión, se ordenó la evacuación preventiva de más de 170.000 personas en cinco prefecturas. Hasta el momento, solo se ha reportado una persona herida en la prefectura de Aomori debido a una caída durante el sismo.
