Con información de Miami Diario
Amtrak es el nombre comercial de la red nacional interurbana de transporte ferroviario de pasajeros de los Estados Unidos. La empresa tiene más de 50 años conectando diferentes estados del país y llegó a la ciudad de Miami en 1948 hasta el día de hoy.
Hasta hace unos pocos años, Amtrak era la empresa protagonista de los viajes de trenes a nivel nacional pero la compañía privada Brightline llegó para revolucionar la industria de los trenes especialmente al sur del estado de Florida. Un lugar donde la agencia controlada por el gobierno tenía un monopolio.
Además, el proyecto Brightline West, está trabajando en conectar el sur de California con Las Vegas con un tren rápido que podría estar listo para 2026 o 2027. Una nueva ruta que pone en aprietos a Amtrak, en su hegemonía por las vías férreas del país.
Pero, un nuevo proyecto podría volver nuevamente en la palestra a Amtrak y está relacionado a una conexión directa entre Chicago y Miami, sin escalas. Actualmente, se puede viajar entre ambas ciudades, pero haciendo una escala en Washington, un recorrido que demora casi dos días de viaje.
Este desarrollo es parte de una iniciativa más amplia de la Administración Federal de Ferrocarriles. Según destacó el medio Florida of TMW, se han identificado 15 nuevas rutas de larga distancia que potencialmente duplicarán con creces la red actual de Amtrak. Este nuevo proyecto agregará más de 23,000 millas en su repertorio de viajes. Pero, especialmente la ruta de Chicago a Miami daría servicio a otras ciudades importantes de Estados Unidos, como Indianápolis, Nashville, Atlanta y Orlando.
En respuesta a la propuesta, Tampa Union Station ha buscado activamente su inclusión en la red ampliada. La presidenta de la estación, Brandie Miklus, enfatizó la creciente población de Tampa y su condición de importante centro de tránsito en una carta fechada el 28 de febrero, aseguró Bizjournals.
Realizar estas expansiones a larga distancia requiere una inversión financiera significativa. Tanto para la construcción como para la operación, pendiente de la aprobación y financiación del Congreso de los Estados Unidos. Es por ello que, por ahora, solo es un proyecto en papel, sin embargo, hay grandes esperanzas que se lleve a la realidad. Amtrak también está invirtiendo en nuevos trenes y rutas, lo que marca el impulso que hay en todo el territorio estadounidense por revitalizar la industria ferroviaria.

