Con información del Diario las Américas.

El condado de Miami-Dade anunció la iniciativa Zero Drownings Miami-Dade, -Cero Ahogamientos- y presentó los resultados del primer del programa gratuito que brinda lecciones de natación durante el horario docente a más de 1.400 niños en edad preescolar y de kindergarten.

En la actualización fue ofrecida en rueda de prensa en el parque Marva Y. Bannerman en 4830 NW 24 Avenues, Miami, donde la alcaldesa del condado, Daniella Levine Cava, el superintendente de escolar José Dotres y otras autoridades, destacaron el impacto del programa en una comunidad rodeada de agua, una realidad que representa tanto un privilegio como un peligro.

Los ahogamientos son la principal causa de muerte en niños de uno a nueve años en Miami-Dade, indicó la alcaldesa. Una estadística alarmante en un condado repleto de canales, piscinas y playas. Sin embargo, estudios demuestran que las clases formales de natación pueden reducir el riesgo de ahogamiento en un 88 %.

En respuesta a esta amenaza, se lanzó Zero Drownings Miami-Dade, una iniciativa respaldada con 1.8 millones de dólares, impulsada por el gobierno local y una alianza de organizaciones como The Children’s Trust, United Way Miami, la Cruz Roja Americana (Región del Sur de Florida), The Miami Foundation y otros aliados públicos y privados.

Desde su implementación, el programa ha beneficiado a 1.469 niños, principalmente alumnos de kindergarten del sistema de escuelas públicas de Miami-Dade (M-DCPS), preescolares del programa Head Start y centros infantiles subvencionados por The Children’s Trust en vecindarios de alta pobreza. Las clases se imparten con instructores certificados por la Cruz Roja, en grupos de seis estudiantes por instructor, durante excursiones escolares de dos semanas.

Las lecciones se realizan en instalaciones cercanas y durante el horario escolar, lo que elimina barreras de transporte y aumenta la probabilidad de que los niños completen las 10 sesiones de 30 minutos. El plan de estudios incluye enseñanzas fundamentales como flotar, mover los brazos, patear y técnicas de respiración, además de orientación digital para las familias sobre seguridad en el agua.

Además, el programa contempla la creación de una Oficina de Prevención de Ahogamientos dentro del Departamento de Parques y Recreación del condado, encargada de coordinar y escalar este esfuerzo a largo plazo.