Con información de DW.

Una falla eléctrica de gran escala afectó este jueves a siete provincias de la región oriental de Cuba, dejando sin servicio desde Ciego de Ávila hasta Guantánamo. La Unión Eléctrica (UNE) admitió una situación «tensa» por la escasez crítica de combustible y las restricciones económicas impuestas por Washington sobre la isla.

Ante la gravedad de la crisis energética, el canciller Bruno Rodríguez anunció la disposición del gobierno cubano de estudiar la propuesta de ayuda humanitaria por 100 millones de dólares ofrecida por Estados Unidos. El diplomático manifestó que están abiertos a conocer los detalles y la forma en que se materializaría dicho apoyo financiero y logístico.

La oferta del gobierno de Donald Trump incluye una condición innegociable: los recursos deben ser distribuidos exclusivamente a través de la Iglesia Católica y otras organizaciones independientes. Esta medida busca garantizar que la asistencia llegue directamente a la población civil sin la intervención directa del aparato estatal cubano.

El anuncio representa un cambio significativo en la retórica del régimen comunista, que anteriormente había calificado la propuesta como una estrategia política. Sin embargo, la presión de los apagones masivos y la falta de suministros básicos han forzado a las autoridades de La Habana a considerar seriamente este auxilio externo en un momento de vulnerabilidad extrema.