Con información de Infobae

La comparecencia de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores ante la justicia estadounidense ha sido reprogramada para el próximo 26 de marzo. Inicialmente prevista para mediados de mes, la fiscalía del Distrito Sur de Nueva York solicitó el cambio de fecha debido a complicaciones logísticas y de agenda. El juez Alvin Hellerstein aprobó la moción, otorgando más tiempo a ambas partes para organizar las pruebas del caso.

La pareja enfrenta cargos de extrema gravedad vinculados a una supuesta red de narcoterrorismo denominada el «Cártel de los Soles». Según la acusación del Departamento de Justicia, Maduro y Flores habrían colaborado con grupos criminales para introducir masivamente cocaína en los Estados Unidos durante más de dos décadas. En su primera aparición en enero, ambos se declararon inocentes, y Maduro se definió a sí mismo como un «prisionero de guerra».

La defensa, liderada por el abogado Barry Pollack, planea cuestionar la legalidad de la captura realizada en Caracas durante una operación militar de EE. UU. Los abogados argumentarán que Maduro goza de inmunidad como exjefe de Estado, una estrategia similar a la utilizada sin éxito por Manuel Noriega en los años 90.

Por su parte, la fiscalía asegura tener pruebas contundentes de la asociación criminal de la pareja con altos mandos militares venezolanos.

Mientras el juicio avanza en Manhattan, en Venezuela el poder ha sido asumido de forma interina por Delcy Rodríguez. La audiencia del 26 de marzo será vital, ya que marcará el inicio del intercambio de evidencias que podría llevar a Maduro y a Flores a cumplir cadena perpetua si son hallados culpables. El proceso es seguido de cerca por la comunidad internacional debido a sus implicaciones políticas en la región.