Con información del Diario las Américas.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha dado el pistoletazo de salida al proceso para seleccionar al sucesor de António Guterres, cuyo mandato finaliza el 31 de diciembre de 2026.

A través de una carta conjunta enviada a los 193 Estados miembros, el Consejo de Seguridad y la Asamblea General formalizaron este martes la apertura de candidaturas para ocupar el cargo diplomático más importante del mundo a partir del 1 de enero de 2027.

Aunque el documento subraya la necesidad de candidatos con «los más altos estándares de eficacia, competencia e integridad», el debate político se centra en dos factores clave: el género y la geografía.

Existe una fuerte presión diplomática para que, por primera vez en la historia, una mujer dirija la organización. Asimismo, según la tradición de rotación regional (no escrita pero respetada habitualmente), correspondería el turno a un representante de América Latina y el Caribe.

Entre los nombres que ya resuenan con fuerza figuran la expresidenta chilena Michelle Bachelet; el argentino Rafael Grossi, actual director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA); y la costarricense Rebeca Grynspan, al frente de la agencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo.

Sin embargo, la decisión final recaerá, como es costumbre, en el consenso de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (EE. UU., China, Rusia, Reino Unido y Francia), quienes tienen poder de veto sobre la recomendación final.