Con información del Diario las Américas.
José Francisco Montes-Guedez, de 40 años, fue detenido recientemente tras ser denunciado por varias estudiantes de la escuela secundaria Alonzo and Tracy Mourning.
El docente, quien se desempeñaba como instructor de banda, enfrenta cargos graves por agresión y comportamiento impropio en su rol de autoridad. El caso ha provocado una profunda indignación y preocupación en la comunidad educativa de Biscayne Bay.
La investigación de la policía escolar se intensificó tras detectarse irregularidades dentro del salón de música. Los testimonios de las alumnas sugieren que el profesor utilizaba su posición para generar vínculos de confianza excesivos, permitiéndoles faltar a otras clases para quedarse en su aula.
Según las denuncias, Montes-Guedez cruzaba los límites profesionales con conversaciones íntimas e interacciones físicas que las víctimas consideraron inapropiadas.
Además de los cargos por conducta sexual inapropiada, los detectives están analizando quejas sobre el manejo irregular de teléfonos celulares confiscados por el docente.
Durante el interrogatorio, el acusado admitió que intentaba ofrecer un «espacio seguro» para que las estudiantes hablaran de sus problemas personales, reconociendo que algunas de sus acciones pudieron haber violado los protocolos éticos y profesionales de la institución.
Tras comparecer ante un juez, se le impuso una fianza de 16,000 dólares y se le ordenó permanecer bajo arresto domiciliario con prohibición estricta de contactar a las denunciantes. Este suceso ha reabierto el debate sobre la necesidad de supervisión más rigurosa en los planteles educativos para garantizar la seguridad de los menores. El proceso legal continúa mientras se recolectan más evidencias sobre el alcance de sus acciones.

