Con información del Diario las Américas.

El arzobispo de Miami, Thomas Wenski, respaldado por los obispos de Florida, solicitó formalmente a las autoridades una pausa en las deportaciones para evitar el sufrimiento familiar en Navidad.

Wenski denunció las condiciones “nauseabundas” en nuevos centros de detención como el llamado “Alligator Alcatraz”, describiéndolos como lugares de hacinamiento sin aire acondicionado.

El clero basó su postura en declaraciones del Papa Leo XIV, instando al gobierno a no actuar como “el Grinch que robó la Navidad” y recordando que la frontera ya se encuentra asegurada tras más de medio millón de deportaciones este año.