Con información de EFE.
El Ministerio de Defensa de Arabia Saudí confirmó que la embajada de Estados Unidos en Riad fue blanco de un ataque con dos drones durante la madrugada de este martes.
El incidente provocó un incendio y daños materiales en la estructura, aunque las autoridades informaron que no se registraron víctimas mortales. Este ataque se suma a los intentos de asalto reportados en la legación diplomática de Irak, lo que ha obligado a un despliegue masivo de fuerzas de seguridad para proteger al personal estadounidense.
Ante la agresión en territorio saudí, el presidente Donald Trump advirtió que Washington ejecutará una represalia «pronto» y no descartó el despliegue de tropas terrestres si la situación lo requiere. La Casa Blanca mantiene bajo estricta vigilancia las acciones de la Guardia Revolucionaria iraní, que ya ha anunciado catorce oleadas de ataques dirigidos contra activos de Estados Unidos en Kuwait, Emiratos Árabes Unidos e Israel, buscando saturar los sistemas de defensa aérea de la región.
La crisis diplomática ha forzado el cierre indefinido de la embajada en Kuwait y la suspensión de servicios consulares en Pakistán, mientras el Departamento de Estado insiste en la evacuación inmediata de sus ciudadanos en 14 territorios.
El clima de hostilidad se ha extendido al ámbito simbólico y civil, con reportes de manifestantes quemando banderas estadounidenses e israelíes en capitales como Saná, Yemen, en respuesta a la operación militar «Furia Épica».
En el frente económico, la situación ha tomado un giro peligroso tras la amenaza de un general iraní de bloquear el Estrecho de Ormuz, asegurando que no permitirán el paso de «ni una gota de petróleo».
Esta advertencia se materializó parcialmente con el ataque al petrolero ‘Athens Nova’, vinculado a intereses estadounidenses, el cual fue impactado por drones. Washington ha respondido reafirmando que cualquier intento de estrangular el transporte marítimo mundial será respondido con la fuerza militar.

