El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se comprometió a fortalecer la capacidad de disuasión de Washington y Seúl en la península coreana y consideró que una cumbre con el líder norcoreano, Kim Jong-un, podría ser posible si éste se muestra «sincero» con respecto a retomar el diálogo sobre desarme.
En la rueda de prensa tras la cumbre celebrada en la nueva oficina presidencial de Seúl, Biden y su homólogo surcoreano, Yoon Suk-yeol, aseguraron que se han comprometido a seguir fortaleciendo la «postura disuasoria» en la península ante los repetidos avances armamentísticos que viene cosechando Corea del Norte.
Biden afirmó que trató con Yoon diversos asuntos de seguridad regional «incluyendo el hacer frente a la amenazas que plantea la República Popular Democrática de Corea (nombre oficial de Corea del Norte) mediante un fortalecimiento aún mayor de nuestras postura disuasoria y trabajando para la completa desnuclearización de la península de Corea».
La declaración conjunta que se emitió al término del encuentro asegura que ambos «reafirman el compromiso de EE.UU. de desplegar activos militares estratégicos estadounidense de manera oportuna y coordinada según sea necesario». El texto también habla según EFE de «mejorar dichas medidas e identificar pasos nuevos o adicionales para reforzar la disuasión frente a las actividades desestabilizadoras de la República Popular Democrática de Corea».
Durante la reciente campaña electoral para las presidenciales surcoreanas, Yoon habló incluso de volver a desplegar armas nucleares estadounidenses en el Sur, aunque luego se retractó y mencionó la necesidad de incrementar los activos estratégicos (desde bombarderos a submarinos) del Pentágono para hacer frente a una Corea del Norte que desde 2019 ha logrado importantes avances para su arsenal.

