En pleno debate en Estados Unidos sobre el control de las armas y la prohibición del aborto, el presidente estadounidense, Joe Biden, otorgó durante el jueves la máxima distinción civil del país a algunas de las personalidades que más se han destacado por su lucha en favor de los derechos sociales.

La Medalla Presidencial de la Libertad sirvió en la actual coyuntura no solo para premiar a 17 iconos de la política, el deporte, los negocios, los derechos civiles o la Armada, sino para hacer hincapié a través de ellos en causas consideradas como prioritarias por su Administración.

La gimnasta Simone Biles y el dos veces ganador del Óscar Denzel Washington fueron dos de los nombres más conocidos de una lista que otorgó tres distinciones a título póstumo: al empresario y cofundador de Apple Steve Jobs, al excongresista republicano John McCain y a Richard Trumka, expresidente de AFL-CIO, la principal asociación sindical del país.

«Vemos aquí a un grupo extraordinario de estadounidenses», señaló Biden según nota de EFE. 

Biles, de 25 años, es la gimnasta más condecorada de la historia estadounidense, con 32 medallas olímpicas y mundiales sumando a sus logros deportivos, su activismo en favor de la salud mental y la seguridad de los atletas, los niños en sistemas de acogida y las víctimas de abusos sexuales.

Para el mandatario, Denzel Washington, es «uno de los principales actores de la historia estadounidense». El también director y productor no pudo acudir a la ceremonia porque se encuentras enfermo de covid-19.

Es el caso de McCain, fallecido en 2018. Fue senador y candidato republicano a la presidencia en 2008, año en el que consiguió la victoria Barack Obama, quien a su vez designó como vicepresidente a Biden. «Nunca dejé de admirarle porque siempre supe de su honor, compromiso y valentía», aseguró Biden de McCain.