Con información de EFE
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, restó importancia el jueves a las voces que piden que ponga fin a su campaña a la reelección para las votaciones de noviembre y se mostró confiado en poder vencer al exmandatario Donald Trump: “Lo vencí una vez y lo haré otra vez”.
En una esperada rueda de prensa, en los márgenes de la cumbre de la OTAN en Washington, y que no arrancó con fortuna pues sufrió de nuevo un lapsus al llamar por error “Trump” a su vicepresidenta, Kamala Harris, en el inicio, Biden dijo que no es “inusual” que haya dudas sobre su candidatura en este punto de la carrera presidencial y afirmó que todavía queda un “largo camino” por delante.
“No habría elegido al vicepresidente Trump como vicepresidente si creyera que ella no estaba calificada para ser presidenta”, apuntó tras una pregunta sobre si Harris estaría lista para ocupar la presidencia en caso de que fuera necesario. Los lapsus fueron los protagonistas de su día, ya que en pleno día final de la cumbre de la OTAN llamó “presidente Putin” al mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski.
Quien no desaprovechó la oportunidad fue Donald Trump, quien se burló de estos lapsus. En una serie de publicaciones en la red social Truth, Trump usó trozos de las declaraciones de Biden a la prensa para ironizar sobre el mandatario. “El corrupto de Joe tiene un caso grave del síndrome del trastorno Trump”, fue parte de lo que escribió el político y se refirió a las declaraciones de Biden como una “rueda de prensa de hombrecito”.
Por otra parte, el mandatario expresó su confianza en la vicepresidenta, Kamala Harris, afirmando que no la habría elegido como su compañera de fórmula en las elecciones de 2020 si no estuviera convencido de que podría ejercer el cargo de la Presidencia “desde el principio”.
“No la habría elegido si no hubiera pensado que estaba cualificada para ser presidenta desde el principio. No me ando con rodeos en eso. Ella está cualificada para ser presidenta”, afirmó. Harris suena como la única opción viable si Biden se viera obligado a retirarse de la contienda a estas alturas de la campaña, a un mes de la convención del partido demócrata.

