Con información de DW.
La tensión militar entre Estados Unidos y Venezuela alcanzó su punto más álgido del año este lunes. Plataformas de rastreo como FlightRadar24 confirmaron el despliegue de una flota aérea estadounidense —compuesta por al menos un bombardero estratégico B-52, cazas F/A-18 y un avión de vigilancia E-2— operando en el espacio aéreo internacional entre las costas de Venezuela y la isla de Curazao.
Este despliegue de fuerza coincide con un golpe diplomático y legal desde Washington: el Departamento de Estado oficializó hoy la designación del Cártel de los Soles como una Organización Terrorista Extranjera (FTO).
La administración estadounidense acusa directamente a esta organización de narcotráfico de estar liderada por la cúpula del ejército venezolano y por el propio Nicolás Maduro.
Mientras el Jefe del Estado Mayor de EE.UU., Dan Caine, se reúne con aliados en Puerto Rico y Trinidad y Tobago para coordinar estrategias, Caracas califica estas acciones como preparativos para una agresión, elevando la alerta en la región.

