Con información de EFE
La caravana de miles de migrantes, que partió en la Nochebuena de 2023 desde Tapachula, frontera sur de México, llegó a su fin el martes tras haber avanzado unos 105 kilómetros y entregarse a los agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) en el municipio de Mapastepec, estado de Chiapas.
Tras nueve días de marcha, el enorme grupo de migrantes aceptó subirse a los autobuses del INM para poder cumplir un proceso migratorio en las instalaciones del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), ubicado a unos 50 kilómetros de Mapastepec, a un costado de la aduana de Huixtla.
Previo a subir a los autobuses, los agentes migratorios los invitaron a abordar los vehículos de manera voluntaria, dándole prioridad a niños, madres, mujeres y personas vulnerables.
Algunos migrantes hombres que viajaban solos rechazaron en primera instancia ser trasladados, porque querían seguir caminando hacia Pijijiapan, para no regresar a Huixtla, a unos 50 kilómetros de Tapachula.
La caravana de miles de migrantes, que partió de la frontera sur de México como la más numerosa de 2023, se movilizó por una parte del estado de Chiapas, en el que se han registrado cifras históricas de personas que buscan entrar a Estados Unidos en la frontera con México.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza estadounidense (CBP, en inglés) confirmó la semana pasada la llegada de más de 2,2 millones de migrantes de enero a noviembre el año pasado.


